Por qué dejé de perseguir mi “mejor versión”

Cuando empecé en mi camino de crecimiento personal una de las primeras cosas que hice fue una visualización para conectar con my future self (esa que ya es y tiene todo lo que yo deseo).

En aquél momento, fue muy poderoso, logré conectarme de verdad, salí de esa meditación con claridad sobre hacia dónde quería dirigirme, y quién quería ser… My future self me dió hasta consejos de qué cosas dejar de hacer y qué empezar a hacer para llegar a convertirme en esa visión que tenía de ella.

Todo iba bien, esa claridad me motivó a accionar y poco a poco salí del estancamiento en el que me encontraba… Hasta si me encontraba con decisiones que tomar, era fácil, porque solo pensaba: ‘¿Qué haría my future self aquí?’ Y eso era lo que elegía.

¿Entonces qué pasó? Si todo iba tan bien, ¿dónde se comenzó a dañar la vaina?

Digamos que el pasar del tiempo es el culpable… jeje we all know, que la motivación es momentánea, no es una cosa constante que tenemos todo el tiempo ahí como un motor encendido, ¡ojalá! El punto es, que si, me estaba moviendo en dirección de convertirme en la persona que quería… Pero ¿cuándo sería eso? ¿Cuándo terminaría de convertirme? ¿Cuándo iba a pasar a ser super Saiyajin fase 2? 😛

Es de humanos impacientarse, y con la impaciencia, comencé a notar el gap… El espacio entre la persona que soy hoy y la persona que quería ser (my future self)… Entonces, en vez de sentir la motivación de antes, ya no sentía ese fuego, sino que me enfocaba en todo lo que todavía no era, no tenía… O sea, el sentimiento predominante: Escasez, not good enough, tengo que trabajar más, hacer más, arreglar tal cosa, mejorar tal otra… Uff!

Un trabajo sin final… y si, we should work on ourselves, siempre hay cosas que podemos mejorar en nosotros, o desaprender… La cosa es que ya puedes ver como algo que un principio me estaba ayudando a moverme en dirección de mis sueños, de repente se convirtió en un doctorado en “cómo ser mejor” dentro de mí sonaba la vocecita criticona que decía, ‘nunca vas a ser suficiente y por ende, nunca te convertirás en esa persona que tanto sueñas o imaginas ser’.

Oh lala! No fue hasta que entendí que había empezado todo el asunto mal… Cuando comencé a leer libros de superación personal y a certificarme como coach, llegué con el objetivo de “arreglarme algo”… ‘Es que soy muy perfeccionista, es que procrastino todas las cosas, es que siempre llego tarde, es que me da miedo lo que diga la gente, es que sé lo que quiero pero no lo hago’… Según yo, estaba muy “jodida”, dañanada, y todos estos libros, programas y herramientas iban a por fin “arreglarme” para funcionar como debe de ser. ¡Y he ahí el grave problema!

Entendí que convertirme en my future self no era el objetivo… (My future self se oye como algo inalcanzable, wiser, si, pero también como por encima de… Mi).

El objetivo era convertirme en my truest self (mi yo verdadero). Yendo hacia dentro… (he aquí que podemos insertar una frase como la de: “las respuestas están dentro de ti”… UGHH I know! No es ni siquiera lo cliché que suenan que molesta, es que de verdad te quedas: ‘Cojollo! Si fuera así no estaría en este lio!)

Por algo es que todos los viajes de autodescubrimiento terminan en el mismo sitio: donde empezaron… Siempre volvemos a lo básico, a lo esencial, a nosotros, no podemos entender otra cosa que no sea nuestra.

Pero ¿cómo nos convertimos en nuestro truest self? No es lo mismo que caerle atrás a la mejor versión? Te va a pasar igual… Vas a empezar muy feliz y campante y luego te darás cuenta que no es tan fácil como crees…

It ‘s not the same! Cuando emprendemos nuestro viaje hacia nuestro most authentic self… es un viaje de: desaprender (dejar ir todo lo que hemos aprendido a ser – condicionados por la sociedad, familia, ambiente, etc…), y recordar (quienes ya somos, nuestra alma) —y si, la visualización te puede ayudar— yo creo firmemente que esa visión que tuve de mi future self no es mentira… es completamente cierta. En vez de pensar que esa versión de mi es algo que todavía no soy, es entender que ya soy, que está dentro de mi, y solo tengo que dejarla salir.

Uff!!! No es que este viaje sea más fácil que otro, es que partimos desde otra premisa… Ya no es que no somos suficientes y que hay algo que arreglarnos… Ahora es: somos luz, somos sabios, somos un ALMA que tiene su propia esencia… Que vale porque existe, entonces, no tiene nada que probar, que arreglar, que cambiar para ser y brillar intensamente su luz.

Y cada día, es simplemente ser MÁS, ¿más que? MÁS YO.

Te dejo con las siguientes preguntas, por si quieres también notar en ti dónde todavía te escondes, o sientes que te falta algo para vivir auténticamente como eres: 

¿Qué cosas estás dejando para después?

¿Dónde sientes que tienes que probar tu valía? 

¿Qué partes de ti, sientes que tienes que arreglarte o cambiarte para brillar intensamente? 

¿Qué partes de ti, escondes porque crees que los demás no lo van a aceptar? (o sea, que partes de ti, aún no aceptas tú).